“Volverán al infierno”: dirigente del PRM lanza dura advertencia por divisiones internas

El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos, advirtió a la militancia de esa organización sobre los riesgos de dividirse en medio del proceso de renovación interna y la competencia por la candidatura presidencial.

Santos sostuvo que una ruptura interna podría llevar al partido a perder el poder y regresar a la oposición, a la que describió como “el infierno”, recordando la experiencia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que según dijo pasó largos períodos fuera del gobierno tras conflictos internos.

El dirigente criticó que algunos sectores impulsen aspiraciones políticas de manera anticipada, señalando que este tipo de acciones puede debilitar la cohesión del partido. A su juicio, la historia demuestra que las divisiones han impedido que muchos dirigentes alcancen la presidencia.

Asimismo, hizo un llamado a los líderes con mayor experiencia a actuar con imparcialidad durante el proceso interno, evitando favorecer a determinados aspirantes. Consideró que el PRM cuenta con figuras jóvenes con potencial, por lo que insistió en la importancia de manejar la situación con equilibrio para no repetir errores del pasado.

Santos planteó que para mantenerse en el poder, el partido debe enfocarse en dos aspectos fundamentales: preservar la unidad interna y respaldar la gestión del presidente Luis Abinader. En ese sentido, defendió las obras de infraestructura impulsadas por el Gobierno, como el monorriel de Santiago y el Metro de Los Alcarrizos, destacando su impacto en la población.

El funcionario también se mostró a favor de alcanzar consensos en el proceso de renovación de autoridades previsto para junio, en lugar de recurrir a confrontaciones internas. Advirtió que el partido podría “intoxicarse de éxito” tras la victoria electoral de 2024 y subestimar los retos de cara a 2028.

Finalmente, reiteró que el escenario político futuro será más complejo, por lo que abrir disputas internas podría debilitar la estructura del partido. En ese sentido, insistió en que la prioridad debe ser la estabilidad y cohesión del PRM para enfrentar los desafíos venideros.