Si te ofrecen 10.000 euros a cambio de no comprar un iPhone nunca más, ¿aceptarías?: Warren Buffett sabe la respuesta

Warren Buffet es, sin duda, uno de los inversores más importantes de toda la historia. Su fondo se llama Berkshire Hathaway Inc, que actualmente cuenta con unos activos por valor de 686 billones de dólares. Posee el 5,7% de Apple, el 12,9% de Bank of America, el 9,2% de Coca-Cola, y el 20% de American Express, entre otras muchas multinacionales.

Hasta 2016, Buffet no tenía ningún tipo de interés por el sector tecnológico. Creía que era poco fiable, que no tenía la estabilidad que necesitaba y que las cosas podían cambiar demasiado rápido. Sin embargo, un día decidió adquirir 1.000 millones de dólares en acciones de los de Cupertino, y desde entonces no ha parado. De hecho, ahora mismo posee unos 119 billones de dólares en acciones de la compañía.

10.000 dólares a cambio de tu iPhone

El otro día, el inversor mantuvo una distendida entrevista con CNBC en la que habló de muchos temas. Sus inversiones, su vida, por qué decidió entrar al mundo tecnológico… y más importante, por qué Apple es la empresa que más porcentaje ocupa de su portfolio (un 39%).

A esa pregunta, Buffet comentó que no es muy fan del sector tecnológico, pero que Tim Cook es “uno de los directores ejecutivos más elegantes. Él entiende el negocio y tiene un producto, que Steve Jobs básicamente inventó, pero Tim Cook ha gestionado esa empresa de una manera extraordinaria”.

Warren Buffet entiende que no solo son números. Que los sentimientos también son muy importantes en el mercado

Para demostrar su punto, habló de la lealtad de los usuarios a la marca. Dice que “si eres un usuario de Apple y alguien te ofrece 10.000 dólares, pero la única condición es que te quitarán tu iPhone y nunca podrás comprar otro, no lo vas a aceptar. Si te dicen que te dan 10.000 dólares y no compras otro coche Ford, te llevarás los 10.000 dólares y compras un Chevy en su lugar”.

Personalmente coincido con él, yo no dejaría de utilizar el iPhone aunque ahora me dieran 10.000 dólares. Creo que me aporta mucho más, en términos cualitativos y cuantitativos, el tener un teléfono con el que disfruto y no uno con el que me tengo que pelear para que funcione, que 10.000 dólares ahora mismo.

Le he hecho esta misma pregunta a dos de mis compañeros. Por un lado Isra Fernandez, nuestro coordinador, y por otro lado Miguel López, editor. Aquí te dejo sus repuestas:

Isra:

El dilema que plantea Warren Buffet es muy interesante porque entiende nuestro vínculo emocional con Apple. Desde un punto de vista moral, prescindir del iPhone de por vida implica renunciar al 50% de las posibilidades de un smartphone. En mi caso me costaría mucho elegir, aunque intentaría hacer trampa: aceptar sin dudar esos 10.000 dólares y acomodar mi sistema de trabajo entre el mejor móvil Android posible y mi iPad, como ha sido durante años antes de dar el salto definitivo al iPhone.

Sin embargo, hay una certeza en todo esto: es mucho más fácil mudarse de Android a iOS que de iOS a Android. Quienes trabajamos con ambos sistemas por «obligación» coincidimos siempre en esto. De alguna forma, te sientes huérfano y quizá sea por lo orgánico de sus sistemas. Tim Cook será o no el mejor en lo suyo pero es cierto que ha sabido perpetuar la máxima de Apple: elevar la marca y garantizar su valor más allá de la función tecnológica.

Miguel:

Estoy entre dos posibles respuestas. La primera es seguir usando el iPhone puesto que lo prefiero, más incluso que tener 10.000 dólares en mi cuenta bancaria. Lo que voy a decir puede sonar mal, pero 10.000 dólares no es tanto dinero. Equivale a comprar 5 iPhone de gama alta con buen almacenamiento. Si me quedase aquí le subiría la apuesta a Warren Buffet y le garantizaría que dejaría de utilizar el iPhone por un mínimo de 100.000 dólares. ¡Y libres de impuestos, claro está! Y apuntaría a uno de esos Android pequeños para ganar comodidad.

La segunda respuesta es más una apuesta: decirle que sí a Buffet y aceptar esos 10.000 dólares pensando en que el iPhone no va a durar para siempre. Pensemos en el iPod: si Warren Buffet me hubiese propuesto esto en pleno apogeo de ese reproductor y le hubiese dicho que sí, habría vivido sin iPod pero habría podido comprarme el iPhone. Ahora podría prescindir del iPhone y esperar tranquilamente a que otro dispositivo lo sustituya, sean unas Apple Glasses o cualquier otra cosa. Sería un paréntesis de unos pocos años.

De todos modos, ¿qué harías tú?, ¿aceptarías esta propuesta de Warren Buffet? Si fuese (bastante) más dinero, no me lo pensaría mucho, pero tampoco es tanto como para plantearse un cambio para toda la vida. Aunque bueno, ¿quién sabe?, ya se ha especulado alguna vez con que las gafas de realidad aumentada podrían llegar a sustituir al iPhone. De ser ese el caso, creo que todos aceptaremos los 10.000 dólares, pero hasta entonces, mi respuesta es no. ¿Cuál es la tuya?