Misa en zona cero reaviva el dolor y el reclamo por la tragedia del Jet Set

Con profundo dolor, oraciones y un fuerte clamor por justicia, familiares, sobrevivientes y allegados se reunieron este domingo en la llamada zona cero para recordar los ocho meses del colapso del techo de la discoteca Jet Set, hecho que cobró la vida de 236 personas y dejó una de las mayores tragedias recientes del país.

El acto religioso estuvo dirigido por el padre Rogelio Cruz, quien no solo elevó plegarias por las víctimas, sino que también criticó con firmeza el lento avance del proceso judicial.

“El término lento se queda corto; la justicia ha estado ausente”, expresó el sacerdote, señalando que la investigación no ha ofrecido respuestas concretas ni avances considerables pese al tiempo transcurrido.

Críticas al sistema judicial

Durante su homilía, Cruz denunció que el manejo del expediente ha estado condicionado por intereses y protección a sectores con influencia económica y política.

“La justicia ha actuado como acostumbra en estos casos: intentando tapar lo intapable y favoreciendo a quienes tienen poder”, afirmó, generando aplausos y asentimientos entre los asistentes.

El sacerdote reiteró el compromiso de la diócesis de acompañar a los familiares y mantener la presión para que el caso no quede en el olvido. “Seguiremos presentes donde otros no están, hasta que la verdad salga a la luz”, añadió.

Reencuentro marcado por dolor y esperanza

A la misa asistieron parientes de las víctimas, miembros de la comunidad, amigos y representantes de la sociedad civil, quienes coincidieron en que el proceso judicial ha sido insuficiente y distante de las expectativas de transparencia.

Muchos manifestaron que, aunque el dolor permanece intacto, la falta de respuestas oficiales aumenta la frustración. Entre pancartas, abrazos y lágrimas, insistieron en que continuarán exigiendo justicia hasta que se determinen responsabilidades institucionales y personales.

Un caso que todavía exige claridad

El desplome del techo ocurrido el 8 de abril sigue siendo uno de los episodios más dolorosos y polémicos del año. A ocho meses del hecho, los afectados reclaman que aún no se ha explicado con claridad qué provocó la tragedia ni quiénes deben responder por las fallas estructurales y administrativas que pudieron evitarla.

Mientras el proceso avanza con lentitud, los familiares reiteran que no descansarán hasta obtener la verdad y que cada encuentro será un recordatorio de que la justicia sigue pendiente.