El presidente Donald Trump autorizó recientemente la reanudación de contactos secretos con Nicolás Maduro, según reveló The New York Times. Estas conversaciones, que ya habían ocurrido en ocasiones anteriores, llegaron en un momento a incluir una propuesta en la que Maduro estaría dispuesto a renunciar tras un período de transición de dos a tres años, oferta que la Casa Blanca descartó al considerarla inaceptable.
A pesar de haber ordenado a la CIA la preparación de diversas operaciones encubiertas en territorio venezolano, Trump decidió retomar los canales informales que habían sido suspendidos el mes pasado. En estos acercamientos, Maduro manifestó apertura a permitir que compañías energéticas estadounidenses puedan operar y acceder a la riqueza petrolera del país, un elemento que el mandatario estadounidense suele tratar en privado, mientras que públicamente se enfoca en temas como el narcotráfico y la migración irregular.
De acuerdo con el reportaje, funcionarios venezolanos comunicaron a los emisarios enviados por Washington que Maduro estaría dispuesto a dejar el poder luego de un período de transición de dos a tres años. Sin embargo, cualquier propuesta que retrase su salida inmediata ha sido vista como un punto muerto para los Estados Unidos.
Aun así, estos contactos reservados evidencian que una salida diplomática no está totalmente descartada. Las fuentes citadas indican que todavía no es claro cuál sería el desenlace preferido por Trump, quien podría optar por un acuerdo que permita ampliar la participación de las empresas estadounidenses en el sector petrolero, una negociación que pacte la renuncia voluntaria del líder venezolano o, incluso, una estrategia más agresiva para desplazarlo.
Mientras tanto, la Casa Blanca ha incrementado la presión en la región. La operación militar conocida como “Lanza del Sur” ha desplegado la mayor presencia naval de Estados Unidos en el Caribe desde la Crisis de los Misiles, incluyendo el portaviones Gerald R. Ford y alrededor de 15,000 efectivos. Paralelamente, el Departamento de Estado tiene previsto declarar al Cartel de los Soles como una organización terrorista el 24 de noviembre, decisión que ampliaría el margen de acción del gobierno estadounidense.
Además, las fuerzas armadas estadounidenses han ejecutado 21 ataques contra embarcaciones identificadas por la administración como presuntos cargamentos de droga, dejando un saldo de 83 fallecidos.