Francia Márquez es la primera vicepresidenta colombiana que visita África: ¿por qué hay polémica?

Los días previos a este viaje, la alta funcionaria ha recibido ataques de la prensa que se ha enfocado en los costos del traslado.

Francia Márquez es la primera mujer vicepresidenta de Colombia que hace una visita oficial a África. Esta gira por tres países de ese continente es de gran prioridad para la política exterior colombiana.

Este miércoles, Márquez anunció su salida con destino a Sudáfrica, Kenia y Etiopía, como parte de la búsqueda de la profundización de las relaciones económicas y comerciales entre estos países y la nación suramericana.

Su viaje ocurre después de 26 años sin que ningún presidente colombiano pisara ese continente. Él último en hacerlo fue Ernesto Samper.

Para el Gobierno de Gustavo Petro es de gran relevancia el fortalecimiento de las relaciones con ese continente y la Unión Africana para asegurar la presencia de Colombia en temas bilaterales y transversales, relacionados con la memoria, la reparación histórica y la justicia étnico racial.

Del mismo modo, se abordarán asuntos prioritarios como la justicia racial, climática y de género, la migración, el comercio y la cultura. En cada país se desarrollarán doce agendas simultáneas. 

La relación histórica con África

Colombia es el tercer país del continente americano con el más alto porcentaje de población afrodescendiente, después de EE.UU. y Brasil, producto de la trata de personas esclavizadas por parte de la Corona española durante la conquista y colonización, entre los siglos XV y XVI.

Las autoridades africanas en la 36ª Sesión Ordinaria de la Asamblea de la Unión Africana (UA) en Adís Abeba, Etiopía, el 18 de febrero de 2023.Eduardo Soteras / AFP

La vicemandataria se ha referido a los lazos que unen a su país con ese continente, relacionados con un tronco común que tiene que ver con una historia de «colonización, racismo y de esclavitud», pero también de «resistencia, lucha y dignidad«.

«Como mujer afrodescendiente y vicepresidenta tenemos un gran interés de fortalecer las relaciones con el continente africano para trabajar en una agenda que nos permita enfrentar el colonialismo y el racismo que sigue afectando a millones de seres humanos en el mundo», afirmó durante la ‘Audiencia pública para el fortalecimiento de las relaciones políticas y económicas entre Colombia y África’, a finales de abril.

Estas afirmaciones ya estaban delineadas en su campaña electoral, cuya base fue la propuesta de la construcción de «una Colombia antirracista, antipatriarcal, anticlasista, capaz de cuidar su casa, el territorio».

«Soy parte de la lucha contra el racismo estructural, soy parte de los que luchan por seguir pariendo la libertad y justicia», dijo durante la campaña quien desde la adolescencia se perfiló como activista comunitaria en contra del extractivismo que afecta principalmente a las zonas con poblaciones afrocolombianas e indígenas.

«Racismo puro y simple»

A pesar de la importancia que reviste para Colombia esta gira, la prensa se ha enfocado en los gastos que tendría la movilización de Márquez junto a la delegación compuesta por unas 60 personas. 

Los titulares se han centrado en el costo del combustible, que ascendería a 1.700 millones de pesos (unos 373.000 dólares), mientras que varios dirigentes opositores han calificado de «derroche» y de «un platal» este viaje, considerado como prioritario por el Ejecutivo.

La revista Semana, de claro perfil opositor al Gobierno, también ha hecho comentarios negativos sobre la relevancia que tiene para Colombia la visita a esos países africanos, además de que ha intentado ridiculizar la imagen de la vicepresidenta, llamándola «emperatriz» que hace un «costosito safari». 

Al respecto, y ante el ataque sostenido desde que se anunció la visita, la segunda al mando en Colombia respondió que no tenía nada que aclarar, al ser cuestionada por un periodista sobre la «polémica».

El mandatario también utilizó su cuenta de Twitter para salirle al paso a las informaciones publicadas en los medios de la oposición sobre los costos del viaje.

«El mensaje subliminal en esta noticia es que sí se puede ir a Europa pero no a África. ¿Por qué? ¿Por que la mayoría de su pueblo es negro? ¿Por que hay más pobres?», cuestionó.

El mandatario catalogó este enfoque como «racismo puro y simple», tras destacar que su país «debe relacionarse con todo el mundo», especialmente porque tiene una fuerte raíz vinculada con África.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), en el país suramericano hay 4,6 millones de personas que se reconocen como población afro, lo que representa 9,34 % de los habitantes. Sin embargo, hay controversia sobre esa cifra, que se considera superior.

«¿Un paseo de safari? ¡Rotundamente no!»

La víspera de la movilización, la vicepresidenta escribiò en sus redes sociales: «¿Un paseo de safari? ¡Rotundamente no!», citando las palabras de la congresista Cha Dorina Hernández, quien descartó que la finalidad fuera esa.

Hernández, en un corto video compartido por Márquez, aseguró que «la clase política colombiana ha mirado a África como un moridero, como si fuera un país y no un continente con 55 países».

Al respecto, la embajadora de Sudáfrica concurrente para Colombia, Lindiwe Michelle Maseko, catalogò el viaje de Márquez de histórico «porque abrirá puertas para firmar convenios y avanzar en logros concretos».

¿Cuál es el objetivo de este viaje?

En líneas generales, Colombia busca «relaciones más profundas» con las diferentes regiones africanas, en el marco de la cooperación Sur-Sur, para lo que se plantea adelantar una «intensa agenda intersectorial».

El recién aprobado Plan Nacional de Desarrollo contempla la Estrategia África 2022-2026, que procura «un acercamiento sin antecedentes al continente africano», según explicó la vicepresidenta ante el Congreso.

El Gobierno de Petro plantea el aumento de su presencia en ese continente con la apertura de nuevas embajadas. En este viaje se abrirá la Bogotá en Adís Abeba, capital de Etiopía.

Para el país suramericano, esta visita oficial implica el reavivamiento de unas relaciones diplomáticas, «casi olvidadas», como ha apuntado Márquez.

Dinamismo con la Unión Africana

A nivel multilateral, se espera fortalecer la presencia y participación de Colombia en la Unión Africana, de la cual es miembro observador desde 2008.

La Administración de Petro busca una «relación dinámica y activa» con la Unión Africana para lograr un «mejor diálogo» con esa región en temas de agenda internacional. Además, se apunta a «abrir oportunidades de cooperación, avance en seguridad, autosuficiencia y sostenibilidad», manifestó la vicepresidenta.

Para el Gobierno es fundamental reconocer que la Unión Africana reúne a 55 países, cuenta con una población de 1.390 millones de habitantes, tiene una economía diez veces mayor que la colombiana y alberga a miles de ciudadanos del país suramericano.

Colombia busca apoyar los esfuerzos de esa organización regional, como parte de la agenda 2063, que es el «marco estratégico de la Unión Africana para la transformación socioeconómica del continente», afirmó la vicemandataria.

Otros encuentros

Márquez sostendrá reuniones con funcionarios de los gobiernos de Kenia, Etiopía y Sudáfrica. Del mismo modo tendrá encuentros con integrantes del Parlamento Panafricano y con comisarios de la Unión Africana (UA), para activar la membresía de Colombia en calidad de miembro observador.

La vicepresidenta también prevé visitar la sede en África de Naciones Unidas, ubicada en Nairobi, donde se encuentran las agencias del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) y el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat).

¿Quiénes irán?

La delegación del Gobierno está conformada unas 60 personas. Por el Ejecutivo estarán el Ministerio de Cultura y los viceministerios de Turismo y Educación Superior; las direcciones de la Agencia Presidencial para la Cooperación, de África y de Asuntos Culturales de la Cancillería y de Relaciones Comerciales del Ministerio de Comercio. Además, asistirán el secretario de Aeronáutica Civil y cuatro senadores y representantes.

Del sector privado estarán los representantes de siete cámaras de comercio y nueve empresarios, que participarán en dos foros económicos para impulsar el intercambio comercial entre Colombia y África.

Los movimientos sociales también tendrán presencia en ese continente, pues forman parte de la comitiva cinco líderes de comunidades afrocolombianas, raizales, palenqueras e indígenas. 

«Nuestra apuesta es de articulación con pueblos, con comunidades que tienen historias, que tienen aspiraciones, que tienen agendas comunes como la de justicia social, paz, justicia climática y de género», dijo Márquez.

Eje económico

Márquez aseveró que una de las causas de que los lazos con África hayan «permanecido tan débiles» es porque no hay conexión aérea entre el territorio colombiano y ese continente.

«África es un continente de oportunidades para Colombia», dijo, y se refirió a estimaciones que la ubican como la región con mayor potencial de crecimiento económico del mundo, cuya población se duplicará en 2050.

Destacó que el área continental africana tiene la mayor zona de libre comercio del mundo (conformada por 54 países) y expresó que se espera que en los próximos cinco años se elimine el 90 % de los aranceles sobre las mercancías.

Asimismo manifestó que «la potencia económica» es de «tal envergadura», que las ventas de empresas colombianas al continente africano se incrementaron en 158 % en 2022, en comparación con 2021, según cifras del DANE.

El año pasado, los principales países compradores de bienes y servicios colombianos fueron Costa de Marfil, Egipto, Marruecos, Sudáfrica, Gabón Nigeria, Liberia, Senegal, Angola y República del Congo.

Cambio climático

Algunas de las áreas de interés común entre Colombia y la Unión Africana son el cambio climático, la construcción de la paz, el empoderamiento de la mujer, la educación, el avance en la seguridad, la autosuficiencia y la sostenibilidad.

La vicepresidenta expresó que «el liderazgo visionado» de África para enfrentar el cambio climático se destaca por «rol activo» en las negociaciones multilaterales.

La activista medioambiental manifestó que África, al igual que América Latina, sufre el «impacto desproporcionado del cambio climático» y recordó que trabajó en bloque para acordar la creación de un fondo de pérdidas y daños para países vulnerables en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27).

La última visita 

En 1997, Ernesto Samper fue el primer presidente colombiano que hizo una visita oficial al continente africano mientras estaba al frente de Movimiento de Países No Alineados (MNOAL).

Sobre ese viaje, tal como ha ocurrido con la vicepresidenta, la prensa comentó con acritud.

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En una editorial de El Tiempo, se aseveraba que Colombia necesitaba «una nueva fase de reincorporación a las naciones desarrolladas» y que vincularse con naciones del continente africano no tendría «ningún beneficio«, «intereses claros» ni algún «programa a largo plazo».

«No hay derecho de que ningún presidente colombiano hubiera venido al África, que es un territorio en el que está parte de nuestro origen», dijo Samper en esa oportunidad.