Estados Unidos y Rusia, en el mismo bando en la ONU contra Ucrania

Tres años después de la invasión de Rusia a Ucrania, Estados Unidos ha cambiado su postura en el conflicto al votar junto a Rusia y China en una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta resolución, impulsada por Washington, insta a poner fin al conflicto lo antes posible y a alcanzar una paz duradera, y fue aprobada con 10 votos a favor y ningún voto en contra, aunque los cinco países europeos del Consejo, como Francia y Reino Unido, decidieron abstenerse.

La embajadora interina de Estados Unidos ante la ONU, Dorothy Shea, describió la votación como un hito importante, ya que es la primera vez en tres años que el Consejo logra avanzar en este tema.

Sin embargo, en la Asamblea General de la ONU, el panorama fue distinto. Una resolución no vinculante propuesta por Ucrania y sus aliados europeos, que reafirma la defensa de la soberanía e integridad territorial ucraniana, fue adoptada por 93 países, con 18 votos en contra (incluidos Estados Unidos y Rusia) y 65 abstenciones, reflejando un descenso en el respaldo internacional a Kiev en comparación con las primeras etapas del conflicto.

En un giro inesperado, Donald Trump ha planteado la posibilidad de negociar directamente con Rusia, dejando de lado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien ha calificado de «dictador». Esta postura ha generado preocupación en Europa, donde líderes como el presidente francés, Emmanuel Macron, han advertido que cualquier acuerdo debe evitar una capitulación y garantizar la seguridad a largo plazo para prevenir futuros ataques de Moscú.

El apoyo a Ucrania también muestra fracturas en América Latina. Mientras países como Chile, México y Perú respaldaron la resolución a favor de Ucrania, otras naciones como Argentina, Brasil y Colombia se abstuvieron, y Nicaragua votó en contra.

Desde el inicio de la guerra, la ONU calcula que más de 13.000 civiles han muerto y alrededor de 30.000 han resultado heridos, con un aumento significativo de las víctimas en 2024. Además, más de 10 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares, de los cuales siete millones han buscado refugio en el extranjero.