Controversia en Twitter: Elon Musk ordena quitar el pin de verificación al ‘New York Times’ por no pagar la nueva cuota

Los recientes cambios en Twitter han causado ciertos problemas para algunos de sus usuarios. Según informes, Elon Musk, dueño de la compañía, habría ordenado que se eliminara la insignia de verificación de la cuenta de ‘The New York Times’ después de que el medio asegurara que no pagaría la nueva cuota impuesta por la red social.

El domingo pasado, Twitter anunció su nueva política de verificación, la cual eliminará progresivamente la insignia de verificación de aquellas cuentas que no hayan pagado por un plan de suscripción a Twitter Blue. Este plan cuesta entre 8 y 11 euros al mes, pero el costo es mucho más alto para las empresas que quieran seguir siendo verificadas en la plataforma. En España, por ejemplo, el costo mensual es de 1.149,50 euros.

La nueva política de verificación en Twitter ha generado cierta controversia debido a los precios para mantener la verificación de una cuenta. Aunque algunos creen que esto puede ayudar a la plataforma a aumentar sus ingresos, otros han expresado preocupaciones sobre la confusión que esto puede generar sobre la legitimidad de las cuentas. Según el investigador Travis Brown, hay alrededor de 2.270 cuentas de pago en la plataforma que no tienen ni un solo seguidor, lo que ha llevado a casos de desinformación y mayor confusión entre los usuarios.

Este fin de semana, ‘The New York Times’ y otros medios de comunicación asmo ‘The Washington Post’ aseguraron que no pagarían esa cantidad de dinero para mantener la medalla dorada que representa las cuentas de organizaciones verificadas ni la de sus periodistas. Como adelantó el mismo diario, los planes iniciales de Twitter eran mantener el pin de las 10.000 organizaciones más populares. Con más de 55 millones de seguidores, ‘The New York Times’ es la 24ª cuenta más seguida.

Represalia de Musk
Eso parece no haberle servido de nada al medio neoyorquino, uno de los pocos a quienes se habría quitado la insignia, según ha apuntado Brown. Esa decisión apunta a ser una represalia de Musk, que el sábado por la noche respondió a un meme en la plataforma en la que se apuntaba a la negativa del diario diciendo: «Oh, vale, entonces la quitaremos». Después borró el comentario.

Este domingo también respondió al comentario de un usuario en una dirección similar. «Les daremos unas semanas de gracia, a menos que digan que no van a pagar ahora, en cuyo caso lo retiraremos (el pin de verificación)», apuntó. Después volvió a eliminar ese mensaje.

Menos sutiles fueron los ataques directos que el multimillonario empresario lanzó ayer contra el medio por haber descartado el pago de una suscripción a Twitter. «La verdadera tragedia de ‘The New York Times’ es que su propaganda ni siquiera es interesante», arremetió. «Su ‘feed’ es el equivalente en Twitter a la diarrea. Es ilegible. Tendrían muchos más seguidores reales si sólo publicaran sus mejores artículos. Lo mismo se aplica a todas las publicaciones».

Este es el enésimo ataque de Musk a los medios de comunicación que no le gustan. En diciembre, por ejemplo, suspendió la cuenta de periodistas críticos con la gestión de sus empresas. Mientras tanto, Twitter valdría ya unos 20.000 millones de dólares (18.500 millones de euros), menos de la mitad del precio que el magnate pago para hacerse con el control de la empresa el pasado noviembre. Desde entonces, Musk ha prohibido a la compañía responder a las preguntas de la prensa.