El Congreso del Perú aprobó este martes 17 de febrero de 2026 una moción de censura que concluyó con la destitución del presidente interino José Jerí. La decisión fue respaldada por 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones. Con ese resultado, el Parlamento declaró la vacancia de la Presidencia por inconducta funcional y falta de idoneidad para ejercer el cargo, tras un proceso de juicio político.
El anuncio fue realizado por el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien informó que se activaba el mecanismo constitucional de sucesión.
José Jerí, abogado y político peruano, asumió la Presidencia el 10 de octubre de 2025, luego de la destitución de Dina Boluarte. En ese momento ocupaba la presidencia del Congreso y, conforme a la Constitución, le correspondió asumir la jefatura del Estado por línea sucesoria.
Su mandato duró poco más de cuatro meses y estuvo marcado por tensiones políticas, baja aprobación ciudadana y constantes cuestionamientos desde el propio Parlamento.
La moción de censura se sustentó en diversas controversias surgidas durante su gestión. Entre ellas figuran reuniones no declaradas con empresarios chinos fuera de la agenda oficial, un caso mediáticamente denominado “Chifagate”, además de señalamientos sobre posibles irregularidades en contrataciones y vínculos con funcionarios cercanos al Ejecutivo. También recibió críticas por su manejo político y por su capacidad para garantizar estabilidad institucional.
Aunque Jerí negó haber incurrido en delitos y calificó algunos hechos como errores administrativos o de forma, la mayoría parlamentaria consideró que existían fundamentos suficientes para retirarlo del cargo.
Su salida refuerza la tendencia de inestabilidad política que ha caracterizado al Perú en los últimos años. En menos de una década, el país ha tenido varios presidentes que no culminaron su mandato, ya sea por renuncias, destituciones o procesos de vacancia por incapacidad moral permanente.
Tras la declaración de vacancia, el Congreso deberá elegir un nuevo titular del Legislativo. La persona electa asumirá automáticamente la Presidencia interina de la República hasta el 28 de julio de 2026, fecha prevista para la toma de posesión del próximo mandatario que resulte electo en las elecciones generales programadas para abril.
El país entra así en una nueva etapa de transición política, en medio de un clima de desconfianza ciudadana y retos económicos y sociales pendientes, mientras se define el liderazgo que conducirá el Ejecutivo en los meses previos al cambio definitivo de mando.