La visita de Lionel Messi a la India se vio empañada por graves disturbios en el Estadio Salt Lake de Calcuta, luego de que su aparición ante el público durara apenas unos 20 minutos. La frustración de miles de aficionados, muchos de los cuales pagaron entradas costosas, derivó en actos de violencia como lanzamiento de objetos, destrucción de asientos y personas trepando vallas de seguridad, lo que obligó a evacuar al futbolista bajo fuerte custodia policial.
El descontento estuvo motivado por la limitada interacción de Messi con los asistentes y por fallas en la organización del evento, incluyendo problemas de visibilidad y acceso. Ante los incidentes, la policía arrestó al principal organizador y el gobierno regional anunció una investigación oficial por presunta mala gestión, irregularidades en la venta de boletos y posibles actos de corrupción. Aunque la visita forma parte del “GOAT Tour”, el episodio en Calcuta evidenció serias deficiencias organizativas que opacaron el inicio de la gira del campeón del mundo.