Wall Street concluyó la jornada de este miércoles con resultados negativos y puso fin al año con una sesión en rojo, pese a que el balance anual continúa siendo ampliamente positivo para los principales índices bursátiles de Estados Unidos.
Al cierre de las operaciones, el Dow Jones Industrial Average retrocedió un 0.63 % y se ubicó en 48,063 puntos. De igual manera, el S&P 500 perdió un 0.74 %, hasta los 6,845 enteros, mientras que el Nasdaq Composite cayó un 0.76 %, cerrando en 23,241 unidades.
Dentro de las 30 empresas que integran el Dow Jones, predominó el comportamiento negativo. Las mayores pérdidas estuvieron lideradas por IBM, con una baja de 1.93 %. En contraste, destacó el repunte de Nike, que avanzó un 4.1 % luego de que se conocieran importantes compras de acciones por parte de sus propios ejecutivos, interpretadas por el mercado como una señal de confianza en el futuro de la compañía.
Durante la jornada, los inversionistas también analizaron los más recientes datos laborales de Estados Unidos. Las solicitudes de subsidio por desempleo disminuyeron en 16,000 con respecto a la semana anterior, situándose en 199,000 peticiones, una cifra mejor a la esperada por los analistas.
Este cierre bajista se produce en una semana atípica para el mercado, marcada por la ausencia del tradicional “rally de Santa Claus”, fenómeno que suele impulsar las acciones en los últimos días del año. A ello se sumó la reacción negativa del mercado a las actas de la última reunión de la Federal Reserve, que evidenciaron divisiones internas tras la reciente decisión de reducir las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual.
A pesar de la sesión negativa, los principales índices concluyen el año con avances sólidos, aunque más moderados que en el período anterior. El Dow Jones acumuló una ganancia cercana al 13 %, el S&P 500 subió alrededor de un 16 % y el Nasdaq cerró el año con un alza aproximada del 20 %.
Las bolsas estadounidenses permanecerán cerradas este jueves con motivo del feriado de Año Nuevo.
En otros mercados, el petróleo de Texas descendió hasta los 57.42 dólares por barril, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se situó en 4.163 %, mientras que el oro retrocedió y cerró en torno a los 4,326 dólares la onza.