Nunca como ahora, el tema de la edad ha estado tan presente y sensible, nadie quiere ser viejo y menos que se lo enrostren a la cara.
Mientras los más jóvenes nos quieren meter a lo profundo del abismo, no se dan cuenta de que a ellos, los años mozos les están pasando desapercibidos.
Hombre o mujer de más de cincuenta, puede que se vea muy bien, una mujer de treinta, si está soltera, ellas mismas expresan sentirse viejas por no tener novios ni esperanzas de matrimoniarse.
Años idos, los jóvenes aprendían a ser chulos y eran patrocinados por mujeres jóvenes o adultas, ya nada es igual, consigue el que tiene dinero para mantener o regalar, no importan los años.
Las damas miran hacia los hombres maduros, no necesariamente los de setenta y mas, pero aún ellos resultan atractivos porque se les reconoce madurez y por supuesto, si tienen dinero para pagar renta y salón, mucho mejor.
Pese a todas esas realidades, las mujeres son más y superiores al varón, sagaces, decididas, emprendedoras y no pierden tiempo, cuando encuentran algo que les conviene, se lanzan, así está hoy el mercado de parejas.
Viejo yo, noooooooo