UN HOMBRE, HOMBRE!

Podríamos pensar que los cambios incluyen los gustos, reglas de higiene y todo lo que hace interesante a hombres y mujeres.

Varones, ellas los prefieren ricos, después, que machos, pero con sutileza, por su intensidad, anhelan dominar, pero se sienten más cómodas y seguras cuando el varón las seduce y doblega.

El dinero, quiérase o no, juega un rol preponderante, pero por si sólo no logra el objetivo y menos si se utiliza en forma avasallante.

Un hombre espléndido, dentro de sus posibilidades, cae siempre bien, la personalidad juega un papel fundamental, lamentablemente pocos la tienen, los recursos económicos no la suplen.

La personalidad moldea a un hombre y le proporciona las herramientas necesarias para saber comportarse en todo momento y lugar y conlleva tratar a una mujer como dama, aunque sea una ramera.

Esto incluye saber hablar, aunque fluyan promesas que no se cumplirán, conocer y practicar un buen sexo y claro está, saber diferenciar los aspectos qué hay entre una y otra mujer.

Sigamos con lo básico que debe tener un varón, la higiene es básica, perfumarse y vestir bien, no implica comprar ropa costosa.

Reiterativo, no presumir del dinero, es algo que no comparten ni las prostitutas y es típico de los nuevos ricos.

Lo más notorio se ve en los matrimonios, ellas bien puestas y maridos, que producen el dinero, desaliñados y con sus chacabanas de reglamento, lo que puede surgir es infidelidad.

Son consejos sencillos y fácil de asimilar, no se encuentran ni en Google, estoy aportando gratis, los conocimientos adquiridos en la universidad de la vida!

Autor: Haime Thomas