Trump evalúa romper límites: misiles Tomahawk para Ucrania y ofensiva en Rusia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría manifestado al líder ucraniano, Vladímir Zelenski, que no descarta flexibilizar las restricciones sobre el uso de armamento estadounidense contra Rusia, ni la posibilidad de suministrar a Kiev misiles de largo alcance, entre ellos los Tomahawk, según reportes de medios occidentales.

Diversas fuentes señalaron que, durante el encuentro sostenido el martes en Nueva York, Zelenski solicitó directamente a Trump este tipo de misiles, cuya capacidad podría colocar a Moscú dentro del rango de un eventual ataque.

En declaraciones al medio Axios, Zelenski afirmó el miércoles que había pedido a Washington un sistema de misiles adicional que, de solo estar en poder de Ucrania, obligaría al presidente ruso, Vladímir Putin, a sentarse a negociar. Aunque no precisó el nombre del arma, un funcionario ucraniano y otra fuente cercana confirmaron que se trata de los Tomahawk, versión que también fue recogida por el diario The Telegraph. Estos proyectiles, equipados con ojivas de 450 kilogramos, alcanzan hasta 2,400 kilómetros, lo que convierte a la capital rusa en un objetivo potencial.

Por su parte, The Wall Street Journal informó que Zelenski no solo pidió los Tomahawk, sino también el levantamiento de las limitaciones para utilizar armamento estadounidense dentro de territorio ruso reconocido internacionalmente. Según fuentes citadas por el medio, Trump respondió que no se oponía a esa idea, aunque evitó comprometerse a eliminar la prohibición vigente.

De acuerdo con Axios, esta no es la primera vez que Kiev solicita los Tomahawk, aunque hasta ahora habían quedado fuera de los suministros aprobados por Washington. Zelenski, al ser consultado sobre lo que Ucrania necesita para imponerse en el conflicto, respondió: “Creo que el presidente Trump lo sabe. Ayer le dije lo que necesitamos, una cosa”. Según el propio mandatario ucraniano, Trump contestó: “Trabajaremos en ello”.

El líder ucraniano también lanzó una nueva advertencia contra el Kremlin, asegurando que, en caso de recibir armamento de largo alcance, lo utilizaría sin reservas: “Si EE.UU. nos proporciona armas de largo alcance, las usaremos. Los funcionarios del Kremlin deben saber dónde están sus refugios. Si no ponen fin a la guerra, los necesitarán”.

El martes, Trump sorprendió al variar su postura hacia Moscú. Mientras antes había señalado que Kiev tendría que aceptar la pérdida de territorio, ahora declaró que Ucrania “está en condiciones de recuperar” las zonas recientemente ocupadas por Rusia.

Desde Moscú, el portavoz presidencial Dmitri Peskov atribuyó este cambio a la reunión con Zelenski durante la Asamblea General de la ONU, asegurando que el presidente estadounidense parece haber adoptado la versión ucraniana de los hechos.

El Kremlin, además, reiteró sus advertencias sobre el uso de misiles de largo alcance por parte de Kiev. La portavoz de Exteriores, María Zajárova, advirtió en julio que Rusia respondería de manera firme y recíproca si Ucrania utilizaba este tipo de armamento para atacar dentro de su territorio con apoyo extranjero.

En repetidas ocasiones, Vladímir Putin ha asegurado estar dispuesto al diálogo y a un acuerdo, aunque insistió en que cualquier negociación debe atender las causas profundas del conflicto, como la ampliación de la OTAN y la situación de la población rusoparlante en Ucrania.