La coordinadora hospitalaria de trasplantes de la región II del Ministerio de Salud Pública, Juana Sarita, rechazó que en la República Dominicana se relacionen las recientes desapariciones de menores con supuestas redes de tráfico de órganos, al afirmar que un trasplante es un procedimiento médico de alta complejidad que solo puede realizarse en centros de salud debidamente autorizados y con la participación de un amplio equipo especializado.
La especialista advirtió que este tipo de asociaciones, además de no tener sustento técnico, provoca alarma social y puede poner en peligro la vida de cientos de pacientes que esperan un órgano para poder sobrevivir. Señaló que, aunque la desaparición de personas es un hecho lamentable, vincular estos casos con trasplantes alimenta mitos que afectan directamente a quienes se encuentran en lista de espera.
Sarita explicó que el país cuenta con un Programa Nacional de Trasplantes, respaldado por la Ley 329-98, el cual regula de manera estricta todo el proceso en centros de salud públicos y privados. Indicó que dicho sistema establece controles rigurosos para garantizar la legalidad, seguridad y trazabilidad de cada procedimiento.
Detalló que resulta imposible realizar una extracción de órganos sin movilizar prácticamente un hospital completo, ya que intervienen áreas como seguridad, admisión, laboratorios, rayos X, enfermería, quirófanos y equipos especializados, además del seguimiento médico posterior que requiere el receptor del órgano.
Como ejemplo, señaló que un riñón solo mantiene viabilidad para trasplante por un período aproximado de 24 horas y que, previo a cualquier intervención, es obligatorio realizar estudios exhaustivos de compatibilidad para evitar el rechazo del órgano y complicaciones graves que podrían poner en riesgo la vida del paciente.
La doctora informó que actualmente alrededor de 509 personas se encuentran en lista de espera para trasplantes en el país, siendo el riñón el órgano más solicitado, con una cobertura que no alcanza el 30 % de la demanda.
Asimismo, destacó que la cultura de donación de órganos en la República Dominicana continúa siendo limitada, afectada por la desinformación y los prejuicios. Precisó que apenas se cubre entre un 10 % y un 15 % de la necesidad real de trasplantes, lo que evidencia la urgencia de fortalecer la educación y la concienciación ciudadana sobre la donación de órganos.