ULTIMA ENTREGA
Por eso su nombre divide. Por eso incomoda. Por eso brilla. Porque Haime es de esos que eligen vivir en voz alta, aunque al resto le moleste el ruido.
Para escribir con sangre y fuego, nuestra propia versión del mundo.
La suya ya está escrita. Y, créeme, no necesita traducciones. Quien quiera entender, que entienda. Quien no, que se aparte.
Porque la vida, como Haime nos recuerda, no se pide prestada, no se negocia, no se disculpa. Se vive. Sin pedir permiso.
“Y al final, esa es la lección: no estamos aquí para demostrar nada a nadie. Estamos aquí para habitar nuestra piel. Para bailar con nuestras cicatrices”
Así finaliza sus quitas Servio Cepeda Bare, en su reflexión sobre la vida y los humanos cargados de temores y deseosos de ser bien visto por los demás, lo que logran apenas, unos pocos!
Por: Hime Thomas