A casi un año de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, el proceso judicial continúa marcado por decisiones difíciles para las familias afectadas. Hasta el 31 de marzo, el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional había registrado 100 desistimientos de familiares de fallecidos y 85 de personas lesionadas, en un caso que dejó 236 muertos y cientos de heridos.
Durante el programa El Informe con Alicia Ortega, varias víctimas y sus representantes compartieron el impacto humano detrás de estas cifras. Rafael Navarro, padre de una de las víctimas, dejó claro que no cuestiona a quienes han decidido llegar a acuerdos, pero insiste en que, en su caso, “su hija no tiene precio”, pese a las deudas acumuladas tras semanas de atención médica.
En la misma línea, Wilton Tejeda, quien también perdió a su hija, afirmó haber recibido ofertas de hasta ocho millones de pesos, pero rechazó cualquier tipo de negociación. Aseguró que continuará en la lucha judicial en busca de justicia, destacando el dolor irreparable que deja una pérdida de esa magnitud.
Sin embargo, no todas las familias han tenido la posibilidad de mantenerse en el proceso. El abogado Yan Carlos Martínez señaló que algunas víctimas han aceptado compensaciones económicas muy bajas, en algunos casos por menos de RD$150,000, montos que según explicó no cubren ni los gastos médicos, lo que calificó como indignante.
A pesar de los desistimientos, la procuradora general Yeni Berenice Reynoso ha reiterado que el proceso judicial seguirá su curso, incluso sin la participación de querellantes.
En paralelo, el tribunal autorizó recientemente un nuevo peritaje a favor de los hermanos Espaillat, propietarios del establecimiento, lo que añade otro elemento clave en la búsqueda de responsabilidades en uno de los hechos más trágicos de la historia reciente del país.