Piden cambio de medida para envejeciente de 92 años recluido en cárcel de San Luis

Familiares y representantes comunitarios se concentraron este lunes frente al Palacio de Justicia de Monte Plata para solicitar a las autoridades judiciales un cambio de medida a favor de Epifanio Castro del Carmen, un envejeciente de 92 años que cumple una condena de cinco años de prisión y permanece recluido desde hace aproximadamente cinco meses en la cárcel de San Luis, pese a presentar graves condiciones de salud.

Las sobrinas del adulto mayor, Ingrid Hanoica Jiménez e Isi Yumaira Ortiz, denunciaron que su pariente padece demencia senil, requiere el uso permanente de pañales desechables y se encuentra en un avanzado estado de deterioro físico, por lo que consideran inhumano que continúe privado de libertad en un centro penitenciario.

Indicaron que el proceso ha sido reenviado en múltiples ocasiones, presuntamente por fallas en el sistema carcelario y judicial, lo que ha impedido que se conozca de fondo la solicitud de una medida acorde con su edad y condición médica.

Según explicaron los familiares, el caso se originó tras una riña entre dos hombres de edad avanzada, ocurrida cuando el hoy condenado reclamaba el pago de una deuda aproximada de tres mil pesos. En el incidente, ambas partes resultaron heridas, por lo que consideran que la pena impuesta resulta desproporcionada, tomando en cuenta el estado físico y mental del envejeciente.

La familia apeló a la Ley 352-98 sobre Protección a la Persona Envejeciente y solicitó que en la audiencia pautada para el día 10 se evalúe la concesión de una medida alternativa a la prisión, como la reclusión domiciliaria u otra que garantice atención médica adecuada y un trato digno.

Por su parte, Gabino Peguero, presidente de la Junta de Vecinos del municipio de Sabana Grande de Boyá y amigo cercano de la familia, expresó su preocupación debido a que, pese a existir un centro penitenciario en Monte Plata, el envejeciente cumple su condena en la cárcel de San Luis, situación que —según afirmó— agrava su estado de salud y dificulta el contacto familiar.

Finalmente, los familiares reiteraron su llamado al Ministerio Público y al Poder Judicial para que se valore la condición humana del envejeciente y se actúe conforme a los principios de justicia, respeto y dignidad que amparan a las personas adultas mayores.