Al cumplirse este 30 de marzo un año de la desaparición del niño Roldany Calderón, el caso sigue envuelto en incertidumbre, mientras el dolor de su familia permanece intacto. El menor fue visto por última vez en el patio de su vivienda en Manabao, Jarabacoa, en un hecho que conmocionó a todo el país en 2025.
En una entrevista reciente, su padre, Efraín Calderón, expresó su frustración por la falta de respuestas claras y avances en la investigación. Recordó que el niño, que en ese momento tenía apenas tres años, desapareció en cuestión de minutos mientras jugaba. Según explicó, tras llevarle un jugo, bastó un breve descuido para que se perdiera todo rastro, sin que hasta la fecha exista una pista concreta sobre su paradero.
Uno de los aspectos que más cuestiona la familia es el manejo de las evidencias. Calderón aseguró que su teléfono celular permanece bajo custodia del Ministerio Público desde el inicio del caso, lo que, a su juicio, ha limitado su capacidad de dar seguimiento directo a la investigación. Sostiene que en ese dispositivo podría haber información importante que no ha sido debidamente analizada.
“Nos hemos movido a todas partes, incluso a la capital, pero no recibimos explicaciones sobre lo ocurrido”, manifestó, reflejando la angustia de una familia que incluso ha solicitado la intervención del FBI ante la falta de resultados a nivel local.
Aunque en los primeros meses se desplegaron operativos con drones, cámaras térmicas y unidades caninas en la zona montañosa de La Vega, las pesquisas parecen haberse estancado. La comisión encabezada por la magistrada Olga Diná Llaverías no ha ofrecido nuevas informaciones, lo que mantiene el caso en un estado de incertidumbre que los familiares consideran inaceptable.
Ante este panorama, la familia y la comunidad han reiterado su llamado al presidente de la República y a la Procuraduría General para que el caso no quede en el olvido. Para los padres del niño, este año ha sido una lucha constante por mantener viva la búsqueda y la esperanza de conocer qué ocurrió realmente con su hijo.