La ciencia despide a uno de sus grandes referentes. James Watson, pionero en el descubrimiento de la estructura del ADN, murió a los 97 años, dejando un legado que transformó para siempre la biología molecular.
Watson, junto a Francis Crick y con los aportes clave de Rosalind Franklin, descifró la famosa doble hélice, hallazgo que abrió el camino a avances revolucionarios en genética, medicina y biotecnología. Su partida marca el fin de una era en la ciencia moderna.