LOS NACIDOS POBRES

Soy un fiel testimonio de que los que vinimos al mundo bajo los cuidados de una partera o en hospital público, tenemos mayores posibilidades de superarnos en lo que escojamos.

Hay más visibilidad con los prospectos de la pelota, la gran mayoría proceden de zonas rurales o barrios deprimidos.

A la universidad asisten jóvenes de estratos económicos bajo y medio y se destacan los desfavorecidos de la fortuna, porque son conscientes de que deben emplearse a fondo para estudiar y ser buenos en la carrera cursada y así salir de la miseria.

También los hay que escogen otros caminos no muy santos, pero tienen que jugársela, correr riesgos de morir o ser encarcelados y esos también deben tener la fortaleza necesaria para conquistar lo que anhelan.

Está hartamente demostrado, que los mejores vienen de abajo y que no hay excusas válidas para lograr la superación, no hay porque amilanarse ante nada, cuando se quiere, se puede!