Los metales preciosos volvieron a consolidarse como refugio seguro en los mercados internacionales, impulsados por un nuevo episodio de tensión geopolítica y comercial. Durante la madrugada de este viernes, el oro alcanzó un nuevo récord histórico al acercarse a los 4,700 dólares por onza, mientras que la plata superó por primera vez la barrera de los 94 dólares, marcando niveles nunca antes vistos.
El fuerte repunte se da en medio de un clima de elevada incertidumbre global, alimentado por el recrudecimiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea. Las recientes advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, sobre la posible imposición de nuevos aranceles a Europa, sumadas a tensiones relacionadas con el despliegue de tropas en Groenlandia, han generado inquietud en los mercados financieros y han llevado a los inversionistas a refugiarse en activos considerados más seguros.
Alrededor de las 12:30 de la madrugada, la onza de oro se cotizaba en 4,690.79 dólares, mientras que la plata alcanzaba los 94.1 dólares. Con el avance de la jornada, ambos metales moderaron ligeramente sus ganancias, aunque se mantuvieron en niveles elevados.
Para las 8:00 de la mañana, el oro registraba un alza de 1.53 %, ubicándose en 4,666.54 dólares por onza, mientras que la plata reducía su incremento a 3.64 %, cotizándose en 93.33 dólares.
Este renovado impulso alcista se produce luego de una semana de relativa estabilidad en el mercado de metales preciosos. El pasado viernes, tanto el oro como la plata habían experimentado correcciones importantes el oro cayó por debajo de los 4,600 dólares y la plata perdió el nivel de los 90, movimientos que fueron interpretados como una toma de beneficios tras varias sesiones consecutivas de fuertes alzas.
El comportamiento reciente refuerza la percepción del oro y la plata como activos clave en escenarios de volatilidad e incertidumbre económica a escala global.