La NASA sacude su estrategia espacial. Su director, Jared Isaacman, anunció que la agencia planea frenar el desarrollo del proyecto “Gateway”, la estación espacial que se construiría en la órbita lunar.
¿La razón? Un cambio de enfoque mucho más ambicioso: establecer una base directamente en la superficie de la Luna.
La decisión forma parte de la reestructuración del programa Artemis, con el que Estados Unidos busca regresar al satélite y mantener presencia a largo plazo, pensando incluso en futuras misiones hacia Marte.
🛰️ Adiós (por ahora) a Gateway
El proyecto Gateway, en el que participaban socios internacionales como la Agencia Espacial Europea, quedará en pausa en su forma actual.
Según la NASA, parte del hardware ya desarrollado será reutilizado, y los acuerdos con aliados internacionales seguirán siendo clave en esta nueva etapa.
Gateway ya venía arrastrando críticas por ser visto por algunos como un gasto innecesario que desviaba recursos de otras misiones lunares más directas.
El programa ha sufrido varios retrasos, pero mantiene su objetivo de llevar astronautas a la Luna en 2028.
Como parte de los cambios, la NASA reorganiza su calendario e incluirá una misión de prueba antes del alunizaje.
Mientras tanto, la misión Artemis 2, que llevará astronautas a orbitar la Luna por primera vez en más de 50 años, también ha sido pospuesta de febrero a abril.
La carrera lunar entra en una nueva fase… y esta vez, el objetivo no es solo llegar, sino quedarse.