El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, rechazó de forma tajante la posibilidad de un alto el fuego temporal en el conflicto con Estados Unidos, insistiendo en que cualquier acuerdo debe garantizar “el fin permanente de la agresión” mediante mecanismos verificables.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el diplomático calificó como “alarmantes” las declaraciones del presidente Donald Trump, quien había amenazado con atacar infraestructuras civiles iraníes. Iravani aseguró que ese tipo de advertencias podrían constituir “crímenes de lesa humanidad”.
En ese contexto, Irán advirtió que ejercerá su derecho a la legítima defensa si continúan las hostilidades, y reiteró que un alto el fuego temporal solo permitiría a las partes “rearmarse”.
El diplomático también criticó un proyecto de resolución impulsado por varios países árabes entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar al considerarlo “desequilibrado”. Agradeció además a China y Rusia por vetar la iniciativa, señalando que evitaron que el Consejo fuera “instrumentalizado”.
En relación con el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, Iravani afirmó que su país respeta la libertad de navegación, aunque advirtió que la situación de seguridad ha obligado a tomar medidas para evitar su uso con fines hostiles.
Finalmente, el representante iraní aseguró que su país ha buscado resolver el conflicto por vías diplomáticas y negó que su programa nuclear tenga fines militares, subrayando que ha estado bajo inspecciones internacionales sin evidencia de desarrollo armamentístico.
El conflicto, que involucra a Estados Unidos e Israel, mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a su impacto en la seguridad regional y en el mercado energético global.