El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó recientemente una orden ejecutiva con el objetivo de impulsar la extracción de minerales esenciales y tierras raras en el país. Estos recursos son cruciales para el desarrollo tecnológico, un sector donde China actualmente tiene una posición dominante.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump explicó que la orden busca aumentar significativamente la producción de estos minerales dentro de EE.UU., lo que permitiría reducir la dependencia de otros países. Para implementar esta medida, Trump invocó la Ley de Producción de Defensa, una legislación adoptada en 1950, que otorga al presidente la capacidad de movilizar recursos y apoyar al sector privado para aumentar la producción en áreas clave para la seguridad nacional.
La orden tiene como objetivos primordiales agilizar los procesos de permisos para la explotación de minerales en territorio estadounidense y ofrecer financiamiento a las empresas que participen en estos proyectos. La medida responde a la creciente preocupación por el control casi exclusivo que tiene China sobre el mercado de tierras raras y minerales críticos.
Estos materiales, como el litio, cobalto, grafito y níquel, son fundamentales para la fabricación de dispositivos de alta tecnología, desde semiconductores hasta baterías para vehículos eléctricos. China domina tanto la extracción como el procesamiento de estos minerales, lo que ha generado preocupación a nivel internacional, especialmente por el impacto ambiental asociado al proceso de refinado.
El impulso a la producción interna de tierras raras es una prioridad para Estados Unidos. Durante su primer mandato, Trump ya había firmado una orden ejecutiva similar, y el presidente Joe Biden también utilizó la Ley de Producción de Defensa en 2022 para estimular la producción de estos recursos, destinando 750 millones de dólares en fondos.
El acceso a estas materias primas también ha sido un punto de negociación clave en el conflicto en Ucrania, un país que se cree posee una parte significativa de las reservas globales de minerales raros. Aunque un acuerdo con Ucrania para permitir a EE.UU. cierto control sobre estos recursos no se concretó en febrero, Trump señaló que las negociaciones se han reanudado y que un pacto podría firmarse en breve.