El Gobierno de Cuba encabezó este viernes en La Habana una multitudinaria concentración en apoyo al Ejecutivo venezolano, como respuesta a las “crecientes presiones y amenazas” que, según afirmó, provienen de Estados Unidos contra Caracas.
El evento, presidido por el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, se llevó a cabo frente a la estatua ecuestre de Simón Bolívar en el barrio capitalino del Vedado, a primeras horas de la mañana.
Entre los asistentes figuró una delegación oficial de Venezuela encabezada por el primer vicepresidente del Parlamento, Pedro Infante, quien expresó durante su intervención que su país cuenta con “los medios para derrotar cualquier agresión”.
Las manifestaciones de respaldo se produjeron tras las recientes denuncias del Gobierno de Nicolás Maduro, que el pasado miércoles expresó su “extrema alarma” ante el presunto uso de la CIA como “una amenaza” contra Venezuela, señalando que estas acciones serían parte de “maniobras” destinadas a “legitimar una operación de cambio de régimen”.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó ese mismo día que autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano, argumentando que los líderes de Caracas “han vaciado sus cárceles” para enviar a presos a Estados Unidos, además de acusar al gobierno de Maduro de participar en el tráfico de drogas, acusaciones que han sido rechazadas por Venezuela.
El diario The New York Times reveló que la Administración Trump dio luz verde a la agencia de inteligencia para ejecutar operaciones letales en Venezuela y en el mar Caribe, con el objetivo de “sacar del poder” al mandatario venezolano. Según el medio, citando fuentes estadounidenses, la CIA podría actuar de manera unilateral o coordinada, como parte de una estrategia militar más amplia, aunque aún no se ha confirmado si existen planes concretos en marcha.
Actualmente, Estados Unidos mantiene unos 10,000 soldados en la región, la mayoría distribuidos en bases en Puerto Rico, además de un contingente de infantes de Marina en buques de asalto anfibio, ocho embarcaciones de guerra y un submarino desplegados en el mar Caribe.