La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, afirmó este miércoles que Estados Unidos no ha solicitado que su país funcione como “base para ninguna guerra contra Venezuela”, declaración que ofreció un día después de la visita del jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine.
Persad-Bissessar recalcó que Trinidad y Tobago no servirá como base para operaciones militares entre Estados Unidos y Venezuela, al tiempo que rechazó las especulaciones sobre supuestos vínculos entre la actividad militar estadounidense en el país y las tensiones con Caracas. “No vamos a lanzar ninguna campaña contra Venezuela. Lo he dejado muy claro”, dijo, asegurando además que el tema venezolano no formó parte de su reunión con el general Caine.
La primera ministra explicó que el encuentro se centró en temas de cooperación bilateral. “Reafirmamos nuestra cooperación contra el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de drogas y el tráfico de armas”, señaló, describiendo las conversaciones como “muy buenas”.
En cuanto a los reportes sobre aeronaves militares estadounidenses vistas en Tobago, Persad-Bissessar precisó que su presencia responde únicamente a entrenamiento y asistencia logística. “Nos están ayudando con la pista. No hay tropas en tierra”, declaró. Añadió que un grupo de aproximadamente 250 infantes de Marina estadounidenses abandonó el país el 25 de noviembre tras concluir maniobras programadas.
La primera ministra también dijo desconocer la presencia de buques o activos militares de Estados Unidos dentro de aguas territoriales de Trinidad y Tobago. “Que yo sepa, no se nos solicitó que ninguno de estos buques estuviera en aguas de Trinidad y Tobago… que yo sepa, son aguas internacionales”, expresó.
Consultada sobre la designación hecha por Washington de una organización llamada Cartel de los Soles como grupo terrorista, en la que se vincula al presidente venezolano Nicolás Maduro, Persad-Bissessar indicó que su gobierno no ha tomado una decisión respecto a ese tema. En esta misma línea, el ministro interino de Relaciones Exteriores, Barry Padarath, afirmó que Trinidad y Tobago definirá “como nación soberana” su “propia política exterior”. Según Padarath, la visita de Caine fue “de cortesía”, “una reunión común y corriente”, y aseguró: “Les puedo asegurar que no salió nada siniestro ni secreto de la reunión de ayer”.
Por su parte, la Embajada de EE.UU. señaló que la visita del jefe militar estadounidense tuvo como propósito fortalecer “la sólida relación bilateral, la estabilidad regional y la unidad regional en torno a la lucha contra el tráfico ilícito y las organizaciones criminales transnacionales”.
Esta semana, la Fuerza Aérea de Estados Unidos reveló que aviones bombarderos B-52H realizaron demostraciones de ataque en el Caribe, en un momento marcado por tensiones con Venezuela y un incremento de la presencia militar estadounidense en la región. Asimismo, Estados Unidos ha trasladado al Caribe su portaaviones más grande, el USS Gerald R. Ford, y ha informado que sus fuerzas han causado la muerte de más de 80 personas al destruir más de 20 embarcaciones presuntamente relacionadas con el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.