La Cancillería de Cuba emitió este jueves un comunicado en el que señala que “no puede aceptarse legal o moralmente” los pretextos que Estados Unidos podría usar para una eventual intervención militar en Venezuela. La declaración alerta sobre los peligros reales e inminentes para la paz, seguridad y estabilidad de la región.
Washington anunció a finales de agosto que utilizaría “todo su poder” para frenar el flujo de drogas hacia EE.UU., enviando buques y soldados al sur del Caribe, cerca de aguas venezolanas. Hasta ahora, EE.UU. ha confirmado la destrucción de al menos cinco embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico.
Cuba calificó estas acciones como ilegales y advirtió que los anuncios de nuevas fases, que podrían incluir ataques a objetivos terrestres, aumentan la amenaza de una intervención militar contra Venezuela.
La isla caribeña también vinculó la escalada con un presunto ataque frustrado a la Embajada estadounidense en Caracas, atribuido a sectores de extrema derecha venezolana, que buscarían justificar la acción militar estadounidense. Además, Cuba responsabilizó a congresistas “anticubanos de la Florida” y al secretario de Estado Marco Rubio de promover la guerra y de tratar a Venezuela “como si fuera una redada policial de barrio”.
El Gobierno cubano hizo un llamado a la comunidad internacional para detener cualquier acción bélica contra Venezuela y resaltó la conexión de estos movimientos con el interés de EE.UU. en los recursos y petróleo venezolano.
En términos militares, EE.UU. mantiene en la región ocho barcos con misiles, un submarino nuclear y ha enviado diez aviones F-35 a Puerto Rico, mientras que ha incrementado a 50 millones de dólares la recompensa por información que permita la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de liderar el llamado Cartel de los Soles, presuntamente vinculado al narcotráfico.
Cuba subraya que la escalada amenaza la estabilidad regional y reitera su respaldo político a Caracas, país del cual recibe parte del petróleo que necesita para mantener su sistema eléctrico.