La organización Cat Lovers Punta Cana, dedicada a la protección de animales, denunció un caso de envenenamiento que ha causado conmoción entre los residentes del sector. Una gatita fue hallada muerta en la marquesina de una vivienda cercana, presentando sangre y espuma en la boca.
La veterinaria que la evaluó confirmó que el deceso fue provocado por veneno.
El mensaje difundido por la agrupación inicia con la pregunta: «¿Quién me envenenó?», junto al punto donde fue vista por última vez: Calle Guájaca y Roble.
Cat Lovers Punta Cana informó que está ofreciendo una recompensa de RD$1,000,000 a quien aporte datos que permitan llevar ante la justicia al responsable, amparados en la Ley 248-12 de Protección Animal y Tenencia Responsable, que tipifica el envenenamiento como delito penal.
Los síntomas reportados convulsiones, vómitos, dificultad respiratoria, pérdida de coordinación y un desenlace doloroso evidencian la crueldad del acto. Los vecinos expresan preocupación y temen por la seguridad de sus mascotas.
La organización solicitó que cualquier persona con información se comunique al número (849) 882-9450.
El comunicado concluye con un mensaje de apoyo: «Pedido de ayuda de un tercero / compartimos la información en solidaridad».
En distintos sectores del país, casos de envenenamiento de animales domésticos o comunitarios han seguido un patrón similar. Los episodios suelen comenzar de manera aislada y, si no se identifica al responsable, pueden repetirse, generando incertidumbre y tensiones entre los vecinos.
Las causas suelen ser diversas: desde conflictos por animales que deambulan en áreas comunes o el uso inapropiado de sustancias tóxicas destinadas a plagas, hasta acciones intencionales de maltrato, menos frecuentes pero con consecuencias graves. El método más habitual consiste en dejar comida mezclada con veneno en zonas donde los animales suelen desplazarse.
Los signos que presentan las víctimas espuma en la boca, vómitos, diarrea, convulsiones o problemas respiratorios permiten a los veterinarios sospechar rápidamente un envenenamiento, aunque algunos casos requieren estudios adicionales para confirmarlo.
El impacto emocional en las familias y la comunidad es considerable. Las personas sienten miedo, enojo y desconfianza, especialmente cuando piensan que quien comete estos actos podría vivir en la misma zona. Esto refuerza la importancia de las denuncias oportunas y del apoyo ciudadano.
Organizaciones de bienestar animal y comunitarios suelen realizar llamados a testigos, ofrecer recompensas y presentar denuncias formales ante las autoridades. La difusión en redes sociales también ayuda a visibilizar estos hechos y a promover el conocimiento de la Ley 248-12.
Aun así, la resolución de este tipo de casos puede ser compleja debido a la falta de cámaras, la ausencia de testigos y la rapidez con la que desaparecen las evidencias físicas. Aun así, la movilización comunitaria, como la mostrada por Cat Lovers Punta Cana, aumenta las probabilidades de identificar al responsable y de que se aplique la sanción correspondiente.