Choferes evalúan subir el pasaje y usuarios temen golpe al bolsillo

El transporte público vuelve a estar en la cuerda floja… y esta vez, el bolsillo del ciudadano podría pagar las consecuencias.

El reciente discurso del presidente Luis Abinader encendió las alarmas entre choferes, quienes ya analizan subir el precio del pasaje ante el aumento en los costos de operación.

Según explican, la situación se ha vuelto insostenible, principalmente por el alza en los combustibles, lo que les deja poco margen para mantener la tarifa actual sin afectar sus ingresos.

Pero no todos lo ven tan sencillo.

Algunos advierten que un aumento podría ser un tiro en el pie. “Hoy en día 35 pesos ya se siente caro. Si lo suben más, se van a perder pasajeros frente a los motores, el concho y Uber”, expresó un chofer identificado como Carlos, dejando claro que el sistema podría debilitarse aún más.

Otros conductores reconocen que el golpe sería directo al usuario, pero insisten en que el aumento parece inevitable. “Con el combustible alto, uno tendría que subirle el transporte, aunque afecte”, comentó otro trabajador del volante.

También hay quienes lo ven como una consecuencia lógica: si el combustible sube, el pasaje también. “De 210 a 240… eso obliga a subirlo”, afirmó Marcos.

Mientras tanto, del otro lado de la historia, los usuarios ya anticipan lo peor: otro golpe al bolsillo, en medio de un costo de vida que no da tregua.