El dirigente político y excandidato presidencial Abel Martínez volvió a pronunciarse este lunes sobre la muerte de la niña Stephora Anne-Mircie Joseph, un caso que ha provocado conmoción en todo el país.
A través de su cuenta de X, Martínez expresó que la tragedia duele no solo por la vida perdida, sino también por la “sensación de impotencia” que genera saber que la menor dependía de “cuidados básicos que, sencillamente, fallaron”. En su mensaje afirmó que “el dolor más profundo no se ve”, aludiendo a la necesidad de esclarecer por qué fallaron los mecanismos que debían protegerla. Su reacción se suma a las voces que reclaman transparencia y responsabilidad sobre lo ocurrido.
Es la segunda vez que el político se refiere al caso. El pasado 26 de noviembre, Martínez había calificado la situación como una “tragedia devastadora”, señalando que el sufrimiento de la madre era aún mayor debido a “puertas cerradas, videos que no se entregan, informes que no llegan y un silencio que la revictimiza”. En ese momento afirmó: “Eso no es acompañamiento, es abandono”, exigiendo que la verdad de lo ocurrido esté en manos de la familia “con respeto, claridad y humanidad”.
Con este nuevo pronunciamiento, Martínez insiste en que las autoridades deben ofrecer explicaciones claras y completas, reiterando su apoyo a los familiares y cuestionando la falta de respuestas oportunas sobre la muerte de la menor.
La niña, de 11 años, falleció el 14 de noviembre de 2025 durante una excursión organizada por su colegio, el Instituto Leonardo Da Vinci, en una villa privada con piscina ubicada en Gurabo, Santiago. Según la denuncia de la familia, la actividad incluía nado pese a que este tipo de salidas recreativas estaría prohibido por la normativa vigente del sistema educativo.
Tras el hecho, los familiares denunciaron que el colegio no ofreció explicaciones inmediatas, que la madre fue mantenida fuera del lugar durante horas y que hubo una respuesta institucional deficiente. La indignación pública llevó a que la procuradora Yeni Berenice Reynoso instruyera a la Dirección General de Persecución del Ministerio Público y a la DINNAF a reforzar la investigación con el fin de esclarecer las circunstancias del caso.
Además, sectores sociales han señalado la posibilidad de que la niña enfrentaba acoso escolar relacionado con su origen e identidad racial, lo que aumenta la preocupación en torno a las condiciones que rodearon la tragedia.