La velocista transgénero Halba Diouf anunció que presentará una apelación contra la sentencia que absolvió a la Federación Francesa de Atletismo (FFA) de las acusaciones de discriminación y acoso moral, tras su exclusión de las competiciones femeninas. El caso, considerado inédito en la justicia francesa, reaviva el debate internacional sobre la participación de atletas transgénero en el deporte de alto rendimiento.
Diouf, atleta de velocidad de origen senegalés y nacionalizada francesa, inició su transición de género en 2021. Desde 2023 se le impide competir en pruebas femeninas nacionales e internacionales como consecuencia de la aplicación de las normas de World Athletics, que excluyen a las mujeres trans que hayan atravesado la pubertad masculina, independientemente de sus niveles actuales de testosterona.
A finales de enero, el Tribunal Correccional de París dictaminó que la Federación Francesa de Atletismo actuó dentro del marco legal al aplicar de forma estricta la normativa internacional vigente. El tribunal concluyó que no existió discriminación por identidad de género ni acoso psicológico, al considerar que la federación se limitó a cumplir reglas obligatorias impuestas por el organismo rector del atletismo mundial.
Se trata de la primera vez en Francia que un tribunal penal se pronuncia sobre la elegibilidad de atletas transgénero en competiciones femeninas, lo que confiere al proceso una relevancia jurídica y simbólica significativa.
Tras conocerse el fallo, Diouf confirmó que recurrirá la decisión ante el Tribunal de Apelación de París. Su abogado, Jean Boudot, calificó la lógica de la sentencia como “contradictoria” y cuestionó la coherencia jurídica de aplicar normas internacionales que, según la defensa, podrían entrar en conflicto con la legislación francesa, en especial en lo relativo al uso de criterios biológicos y genéticos.
La atleta sostiene que sus niveles de testosterona se sitúan por debajo de la media de las mujeres cisgénero, y que su exclusión no responde a una ventaja deportiva demostrada, sino a un criterio general vinculado a su transición. En un mensaje público, Diouf expresó:
“A todas las mujeres trans: sois legítimas. Vuestra vida tiene valor y merecen prosperar. Ojalá alguien me hubiera dicho esto cuando estaba empezando”.
Por su parte, la Federación Francesa de Atletismo reiteró que mantendrá su posición en la apelación, defendiendo la aplicación estricta de las normas internacionales como una garantía de equidad en la competencia deportiva.