Arrestan a exministro de Defensa por presunto asalto al palacio presidencial en Georgia

Las autoridades de Georgia arrestaron este jueves al exministro de Defensa Bacho Akhalaia, señalado como el presunto organizador del intento de asalto al palacio presidencial ocurrido durante las protestas del pasado mes de octubre.

Sobre la base de las pruebas recabadas, se ha confirmado la identidad del principal organizador de los sucesos del 4 de octubre en Georgia, por lo que se procedió a detener a Bacho Akhalaia”, informó en rueda de prensa Lasha Maghradze, subdirector de los Servicios de Seguridad de Georgia.

Akhalaia ocupó los cargos de ministro de Defensa y de Interior durante el Gobierno del expresidente Mijaíl Saakashvili. En el operativo también fue detenida su esposa, Ani Nadareishvili, quien posteriormente fue puesta en libertad.

El intento de asalto al palacio presidencial se produjo tras un mitin opositor celebrado en el centro de la capital, cuando fuerzas antidisturbios impidieron que los manifestantes avanzaran hacia la sede presidencial. Los organizadores de estos hechos se exponen a penas de hasta nueve años de prisión.

Según las autoridades, la movilización se intensificó después de que, al concluir el acto, el exfiscal general Murtaz Zodelava llamara a marchar hacia el palacio presidencial, ubicado a unos 500 metros de la Plaza de la Libertad, donde se concentraban los manifestantes.

Cabe destacar que Akhalaia ya había cumplido previamente una condena de siete años de prisión por torturas. El Movimiento Nacional Unido, principal partido opositor fundado por Saakashvili quien actualmente cumple una larga pena de cárcel, no reconoce la legitimidad de las elecciones parlamentarias celebradas hace un año ni del Gobierno surgido de ese proceso.

Desde noviembre del año pasado, tras la decisión del Ejecutivo georgiano de no solicitar a Bruselas el inicio de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea hasta 2028, el país ha sido escenario de protestas continuas. En estos enfrentamientos, más de 500 manifestantes y al menos 170 agentes policiales han resultado heridos.

El arresto de Akhalaia se produce en un contexto de alta tensión política, marcado por la confrontación entre el Gobierno y la oposición, y podría profundizar la crisis institucional que atraviesa Georgia, según advierten analistas locales.