El presidente Luis Abinader hizo un llamado este lunes a los dominicanos a orar por Haití, Jamaica y Cuba, naciones que enfrentan los efectos del huracán Melissa, el cual alcanzó categoría 5 y amenaza con provocar inundaciones y daños catastróficos en el Caribe.
Durante su encuentro semanal “La Semanal con la Prensa”, Abinader agradeció a Dios porque la República Dominicana logró salir “relativamente bien” del paso del fenómeno atmosférico, que dejó lluvias, vientos y afectaciones menores en comparación con la magnitud del sistema.
“Además de rezar, hay que darle las gracias a Dios por cómo hemos podido salir de esta tormenta. Hay que rezar por los haitianos, por esa hermana República de Jamaica y también por Cuba, que será afectada directamente”, expresó el mandatario.
El jefe de Estado también reconoció la labor de los organismos de emergencia dominicanos, cuya coordinación —dijo— permitió reducir los daños y garantizar una respuesta rápida a las comunidades más afectadas.
“Demos gracias a Dios por cómo hemos podido salir de esta tormenta”, reiteró Abinader, al tiempo que expresó su solidaridad con los países vecinos que ahora enfrentan el impacto directo del ciclón más poderoso de la temporada.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Melissa se fortaleció a categoría 5, con vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora, desplazándose lentamente a 5 km/h.
El organismo advirtió sobre lluvias torrenciales de hasta un metro, deslizamientos de tierra y graves inundaciones en Jamaica, Haití y República Dominicana.
“Este potencial extremo de lluvias va a crear un evento catastrófico en Jamaica”, alertó Jamie Rhome, subdirector del NHC.
El lento avance del huracán aumenta el riesgo de mayores acumulaciones de lluvia y prolongación de los efectos devastadores sobre las islas del Caribe.