Abinader inicia primera fase de transformación del vertedero de Duquesa con inversión de US$110 millones

El presidente Luis Abinader dejó iniciados este martes los trabajos de la primera fase de transformación del vertedero de Duquesa, una intervención estratégica orientada a proteger la salud pública, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo sostenible de gestión de residuos sólidos, en beneficio de 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.

El proyecto forma parte de la política nacional para la eliminación de vertederos a cielo abierto y la mejora de la calidad de vida, y contempla una inversión total de US$110 millones, destinada a fortalecer la gestión integral de los residuos sólidos y mitigar los impactos ambientales y sanitarios acumulados durante décadas.

La iniciativa se ejecuta en el marco del Programa de Gestión Integral y Sostenible de Residuos Sólidos en el Gran Santo Domingo, implementado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Viceministerio de Gestión Ambiental y su Unidad Ejecutora, con el respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Transformación ambiental de un pasivo histórico

Durante el acto, el presidente Abinader subrayó que esta intervención trasciende la clausura de un vertedero, al tratarse de un proceso integral basado en soluciones de ingeniería ambiental, control de riesgos, gestión de impactos y restauración ecológica, con miras a recuperar un espacio históricamente degradado.

Indicó que desde 2020 su gobierno asumió como prioridad nacional la solución del problema de los vertederos a cielo abierto, recordando que Duquesa afectó por años la salud y el entorno de millones de personas, agravado por incendios recurrentes y constantes humaredas.

El mandatario explicó que el plan se ejecuta con acciones a corto, mediano y largo plazo, apoyadas por la cooperación internacional, garantizando una solución estructural y sostenible. Asimismo, destacó la creación del fideicomiso para la gestión de residuos sólidos, que ha permitido la transformación de 30 vertederos en todo el país y el cierre progresivo de estos focos de contaminación.

Afirmó que la transformación de Duquesa y el saneamiento de la cañada de Gurabo, en Santiago, servirán como modelo nacional para el manejo adecuado de los residuos sólidos y quedarán como las intervenciones ambientales más relevantes de la historia reciente del país.

Un reto impostergable

De su lado, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, señaló que la transformación del sistema de residuos sólidos, especialmente en Duquesa, representaba un reto impostergable ante la magnitud del pasivo ambiental acumulado durante décadas. Indicó que los incendios de 2020 marcaron un punto de inflexión y consolidaron la gestión de residuos como prioridad nacional, bajo el marco de la Ley 225-20.

Henríquez destacó que Duquesa, con más de 30 millones de toneladas de desechos, es el principal pasivo ambiental del país y que por primera vez se mantiene libre de incendios durante un período sostenido. Detalló que esta primera fase incluye la estabilización del terreno, manejo de lixiviados y gases, control de escorrentías, conformación de taludes, cobertura y sellado de áreas críticas.

El proyecto incorpora además un enfoque social, con la construcción de infraestructura recreativa como canchas deportivas, áreas infantiles, anfiteatro, gimnasio al aire libre y un circuito recreativo de cinco kilómetros, beneficiando directamente a las comunidades de El Casabe y Batey Duquesa. También contempla la inclusión social de recicladores y la mitigación de unas 140,000 toneladas de CO₂ equivalente por año mediante la captura y aprovechamiento de gases.

Respaldo internacional y alcance histórico

El representante del BID en el país, Sergio Pérez, calificó el inicio de esta fase como un momento trascendental para la historia ambiental del Gran Santo Domingo, al marcar el paso de la degradación a una intervención estructural planificada con impacto directo en la salud pública y la calidad de vida.

En tanto, la alcaldesa de Santo Domingo Norte, Betti Gerónimo, describió la jornada como un día histórico para el municipio, al significar la solución a una problemática ambiental y sanitaria que afectó a la comunidad por décadas.

Con el inicio de esta primera fase, la República Dominicana avanza hacia un nuevo paradigma en la gestión de residuos sólidos, fortaleciendo la sostenibilidad ambiental y el bienestar de la población.

Entre los presentes estuvieron el alcalde de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña; la embajadora de España, Lorea Arribalzaga Ceballos; el representante de la JICA, Kota Sakaguchi; y de la AECID, Manuel Alba Cano, entre otras personalidades.