Muy pocos varones se preocupan por conocer a las mujeres y sus formas de expresar algo que al macho puede parecerle una negativa, cuando puede ser todo lo contrario.
Un no de una mujer, puede ser un sorprendente si, sin que la hembra utilice palabras para esa aprobación, por eso cuando se está en la tarea de obtener sus favores hay que ser cauteloso y hablar lo necesario.
Debemos partir de que ella sabe a lo que está dispuesta, el hombre no, por eso el varón resulta una presa fácil, porque cree que mientras más labia da, más fácil caerá la presa, nada más ilusorio.
Algo que los machitos deben aprender es que las expectativas difícilmente se cumplan, eso de alardear no es algo que siempre la convencerá.
Preguntarle a una mujer que si tiene novio o es casada, es muy mala forma de comenzar una conversación, es a ella que le corresponderá decir su estado civil.
Hablar de años y libras, jamás, eso nunca. No a toda mujer se le pide el número de teléfono de entrada durante un abordaje, aún en estos tiempos de modernidad.
El ego de una mujer siempre está por las nubes frente a un varón, muéstrese algo interesado, pero no luzca desesperado, dese su importancia y hágase también el difícil y nunca olviden esto, a la mujer le gusta el hombre mitad CABALLERO y mitad un tiguerazo!