El Vaticano intentó negociar la salida de Maduro antes de su captura

La Santa Sede confirmó que llevó a cabo gestiones diplomáticas orientadas a propiciar una salida negociada de Nicolás Maduro antes de su captura por autoridades estadounidenses, incluyendo contactos exploratorios sobre un eventual exilio en Rusia para el exmandatario y otros altos funcionarios de su entorno.

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, explicó que el propósito central de estas iniciativas fue “evitar cualquier derramamiento de sangre” en el contexto de la profunda crisis política y social que atraviesa Venezuela. Según indicó, la Santa Sede respaldó consistentemente una solución pacífica y negociada, pero los esfuerzos no prosperaron y la situación derivó en un desenlace que calificó como un “hecho consumado” tras la intervención militar que puso fin al mandato de Maduro.

Parolin señaló que los contactos se desarrollaron con discreción y que el Vaticano mantuvo su postura de mediación hasta el último momento posible, aunque los acontecimientos se precipitaron con mayor rapidez de la prevista, limitando el margen para una salida acordada.

Estas gestiones formaron parte de un conjunto más amplio de movimientos diplomáticos internacionales destinados a explorar alternativas para el liderazgo venezolano antes de su captura, entre ellas conversaciones indirectas con aliados del régimen, en las que se consideró la posibilidad de asilo en territorio ruso para Maduro y figuras clave de su administración.

Finalmente, el cardenal expresó la esperanza de que la actual coyuntura venezolana, marcada por fuertes tensiones políticas y económicas y por avances graduales en la liberación de presos políticos, pueda encaminarse hacia la estabilidad, la recuperación económica y un proceso de democratización, aunque admitió que el panorama sigue siendo incierto y complejo.