Irán amenaza con atacar bases de EE. UU. si Washington lanza una ofensiva militar

Irán lanzó este miércoles una advertencia directa a Estados Unidos. El ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, aseguró que todas las bases militares estadounidenses en la región serán objetivos legítimos si Washington decide atacar suelo iraní.
“La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos”, afirmó el alto mando militar, en medio de una escalada verbal que vuelve a poner a Oriente Medio al borde de una crisis mayor.

La amenaza llega tras reiteradas advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha dejado abierta la posibilidad de una intervención militar para presionar al régimen iraní ante las protestas masivas que sacuden el país desde hace dos semanas. Según ONG internacionales, más de 1,800 personas han muerto durante la represión, mientras Teherán denuncia ataques contra civiles y fuerzas de seguridad.

En el plano interno, el aparato judicial iraní prometió juicios rápidos contra los detenidos acusados de matar a civiles o agentes del orden. El jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, sostuvo que quienes “decapitaron o quemaron viva a personas en las calles” deben ser castigados con urgencia, en declaraciones difundidas por la televisión estatal.

La tensión también ha escalado fuera de Irán. Rusia condenó abiertamente las amenazas militares contra Teherán y advirtió sobre consecuencias funestas para la seguridad internacional, mientras Francia acusó al régimen iraní de desatar la represión más violenta de su historia moderna, denunciando además el apagón de Internet como un intento de ocultar la magnitud de lo que ocurre en las calles.

En paralelo, Irán celebró funerales por más de cien miembros de las fuerzas de seguridad muertos desde el inicio de las protestas, en un acto promovido por medios oficiales para proyectar unidad nacional. Sin embargo, el conflicto se amplió aún más cuando una milicia kurda afirmó haber capturado y destruido un cuartel de la Guardia Revolucionaria en la ciudad occidental de Kermanshah, cerca de la frontera con Irak.

Desde el exterior, Reza Pahlavi, hijo del último sah de Persia, hizo un llamado directo al ejército iraní para que proteja a los manifestantes y se sume a las protestas. “Ustedes son el ejército nacional de Irán, no el de la República Islámica”, afirmó, instando a los militares a actuar antes de que sea demasiado tarde.

Trump, por su parte, pidió a Teherán “mostrar humanidad”, aunque restó importancia a las amenazas de represalias iraníes. Recordó los bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025 y aseguró que Irán “ya no tiene la capacidad nuclear que tenía”, una afirmación que sigue alimentando la confrontación.

El escenario es claro: Irán amenaza, Estados Unidos evalúa, y la región observa con tensión cómo una crisis interna se transforma en un pulso internacional con consecuencias impredecibles.