Retrasos de casi tres años afectan carretera Sabana Grande de Boyá–Autopista Juan Pablo II

Lo que fue anunciado por el Gobierno como una solución vial que estaría lista en un plazo de tres meses, el 31 de mayo de 2022, se ha convertido en una obra con casi tres años de retraso que mantiene en incertidumbre a los municipios de Sabana Grande de Boyá, Gonzalo y Majagual.

Se trata de la reconstrucción de la carretera que enlaza Sabana Grande de Boyá con la Autopista Juan Pablo II (Autovía del Nordeste), una vía estratégica cuya ejecución avanza lentamente y aún carece de una fecha oficial de terminación.

De acuerdo con las especificaciones técnicas del proyecto, el tramo intervenido tiene una extensión de 5.41 kilómetros, atravesando los sectores Batey Tarana y Batey Verde. Los trabajos incluyen ampliación de la vía, excavaciones, reposición de material, colocación de base y subbase, sistemas de drenaje, imprimación, asfaltado y señalización.

La obra fue iniciada durante la gestión del presidente Luis Abinader, con el objetivo de mejorar la conectividad vial entre el municipio y la Autopista de Samaná. Sin embargo, a casi tres años del anuncio oficial, el proyecto continúa inconcluso y con un progreso que los residentes califican como insuficiente.

Un recorrido por aproximadamente 4.5 kilómetros del tramo intervenido permite constatar el ritmo lento de ejecución, lo que ha complicado el desplazamiento diario de cientos de ciudadanos y ha generado efectos negativos en la actividad productiva local.

La carretera Sabana Grande de Boyá–Autopista Juan Pablo II es considerada un eje fundamental para la economía municipal y regional, ya que conecta a los distritos municipales de Gonzalo y Majagual y facilita el tránsito hacia provincias como Duarte, Sánchez Ramírez, Samaná, María Trinidad Sánchez y Santo Domingo.

Empresarios, transportistas y comunitarios advierten que la demora en la obra ha afectado directamente el comercio, el transporte de mercancías y el potencial turístico de la zona, al tiempo que incrementa los costos operativos y reduce la competitividad regional.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en el sector El Anillo, donde los residentes han denominado el desvío provisional como el “tobogán de la muerte”, debido a la cantidad de accidentes registrados. Denuncian que la vía alterna presenta condiciones iguales o incluso peores que el tramo en reconstrucción, representando un peligro constante para conductores y peatones.

El descontento social alcanzó su punto más alto el 23 de julio de 2025, cuando Sabana Grande de Boyá realizó un paro cívico pacífico de 24 horas, con comercios cerrados, calles despejadas y mínima circulación, en reclamo por la terminación de varias obras públicas, incluida esta carretera.

Líderes comunitarios y sectores empresariales reiteran que proyectos como las vías Sabana–Tarana y Sabana–Batey Enriquillo hasta la Autovía del Nordeste son estratégicos para el desarrollo del municipio, al permitir la integración de al menos cinco provincias y dinamizar la economía regional.

Una espera que continúa

Los trabajos de reconstrucción de esta carretera comenzaron en mayo de 2022, con una inversión estimada de RD$175 millones, y están bajo la responsabilidad del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. No obstante, la población de Sabana Grande de Boyá y zonas aledañas sigue esperando respuestas claras y la conclusión definitiva de una obra considerada vital para su desarrollo.