El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado el cierre total del espacio aéreo “sobre Venezuela y sus alrededores”, una medida dirigida a aerolíneas, pilotos y grupos dedicados al narcotráfico y la trata de personas. El mensaje, difundido a través de Truth Social, se produce tras una semana en la que el mandatario dejó entrever que su estrategia antidrogas dará un giro: pasará de centrarse en operativos marítimos en el Caribe a incluir acciones por tierra.
Durante una conversación con militares por el Día de Acción de Gracias, Trump adelantó que las fuerzas estadounidenses iniciarán “muy pronto” operaciones terrestres para detener a narcotraficantes venezolanos, alimentando las especulaciones sobre una eventual intervención militar. Según afirmó, los envíos por mar han disminuido ante los operativos estadounidenses, por lo que Washington ahora buscaría frenar las actividades ilícitas vía terrestre.
La administración Trump sostiene que el presunto involucramiento del llamado Cartel de los Soles, integrado —según EE.UU.— por militares y funcionarios venezolanos, justifica la intensificación de los esfuerzos militares. El gobierno estadounidense también ha autorizado operaciones de la CIA en territorio venezolano.
Estos señalamientos han sido utilizados para justificar ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental, acciones que ya han dejado 83 personas muertas en 21 operaciones bajo el operativo militar “Lanza del Sur”. La estrategia se complementa con el notable incremento de la presencia militar estadounidense en la región, incluido el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande de la Armada de EE.UU.
La escalada de medidas mantiene en alerta a la región ante un posible aumento de tensiones entre Washington y Caracas, especialmente en un contexto de presencia militar reforzada y advertencias cada vez más directas por parte del gobierno estadounidense.