La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en las provincias de Santiago Rodríguez y La Vega ha denunciado que muchos maestros que esperan ser nombrados en sus comunidades han tenido que aceptar plazas en otras provincias, a pesar de que existen vacantes disponibles en sus lugares de residencia.
En Santiago Rodríguez, el presidente de la ADP en Sabaneta, Ángel Cuello, informó que más de 6,000 docentes permanecen en el banco de elegibles, aunque aprobaron el concurso de oposición. Cuello explicó que por primera vez se han acumulado tres procesos de selección —los de 2021, 2023 y 2024— lo cual, según él, está generando una crisis con posibles repercusiones sociales y familiares a largo plazo.
“El problema podría extenderse por los próximos 15 o 20 años, provocando la separación de familias y afectando a los niños que perderán la protección de uno de sus padres”, advirtió Cuello. A pesar de su desacuerdo, reconoció que el gremio acoge a docentes de otras provincias, ya que son necesarios para cubrir la demanda existente.
Asimismo, detalló que en la región Noroeste laboran profesores provenientes de San Juan, Moca, Santo Domingo, Bonao y Cotuí, mientras que la sección de Sabaneta cede maestros a Dajabón, Guayubín, Monción y Mao.
En La Vega, el presidente de la ADP, Mario Acevedo, afirmó que hay vacantes en educación primaria y secundaria que aún no han sido habilitadas por el Ministerio de Educación, lo que ha obligado a maestros recientemente aprobados a trasladarse a provincias como San Juan, Azua o zonas fronterizas.
“Muchos docentes esperaban ser nombrados en su localidad, pero ante la falta de oportunidades se han visto forzados a desplazarse diariamente o a mudarse temporalmente”, señaló Acevedo.
El dirigente calificó como injusto que quienes deseen regresar a su ciudad natal deban esperar al menos cinco años para lograr un traslado. Según cálculos internos, en La Vega se requieren al menos 90 maestros en primaria y un número similar en secundaria, plazas que podrían ser ocupadas por los docentes ya aprobados en los concursos.
Finalmente, la ADP hizo un llamado al Ministerio de Educación para que priorice los nombramientos en las comunidades donde realmente se necesitan, con el fin de evitar la dispersión y la desintegración familiar de los educadores.