¿Táctica o error? El gobierno de Abinader incluye 26 bandas haitianas como terroristas, pero omite al tema G-9

En un esfuerzo por fortalecer la seguridad nacional ante la creciente crisis en Haití, el Gobierno dominicano ha declarado a 26 bandas criminales haitianas como “organizaciones terroristas” mediante el Decreto 104-25, emitido el 26 de febrero. La medida fue anunciada por el presidente Luis Abinader, quien también ordenó la activación de organismos especializados en la lucha contra el terrorismo.

Esta acción responde a la creciente violencia en Haití, que el Gobierno dominicano considera una amenaza para la estabilidad regional. Entre los incidentes que motivaron esta decisión se incluyen ataques contra aerolíneas comerciales en aeropuertos haitianos, los cuales se consideran actos de terrorismo que ponen en peligro la seguridad en la región.

El decreto detalla las 26 bandas criminales que han sido identificadas como amenazas a la seguridad de la República Dominicana. Algunas de las organizaciones incluidas son Delmas 6, 5 Segond, Kraze Barye, 400 Mawozo, Grand Ravine, Taliban/Canaan, Baz Gran Grif, Kokorat San Ras, Haut Belair/Argentins, Belekou y Ti Bois. Estas bandas están asociadas con actividades de violencia y crimen organizado en Haití, y han sido consideradas peligros potenciales para la República Dominicana.

Sin embargo, una omisión notable en la lista es la pandilla G-9 y Familia (G-9 an fanmi), liderada por Jimmy Chérizier, alias «Barbecue». Esta banda es una de las más poderosas de Haití y está vinculada a una gran parte de la violencia en el país vecino. Su ausencia en la lista ha generado cuestionamientos sobre los criterios utilizados para incluir las bandas seleccionadas.

En respuesta a la amenaza que representan estas bandas, el Gobierno dominicano ha ordenado la activación del Consejo Nacional Antiterrorista y la Dirección Nacional Antiterrorista. Estas entidades serán responsables de coordinar y ejecutar acciones para prevenir el ingreso de estos grupos en territorio dominicano y para proteger los intereses nacionales en el exterior.

El decreto también instruye a los organismos de inteligencia y seguridad del Estado a tomar las medidas necesarias para evitar cualquier incursión de estas bandas en el país. El Gobierno ha expresado su preocupación por la falta de una respuesta efectiva de la comunidad internacional ante la crisis haitiana, lo que ha llevado a la República Dominicana a reforzar sus propios mecanismos de seguridad.

Durante su discurso de rendición de cuentas el 27 de febrero, el presidente Abinader había adelantado esta medida, advirtiendo que cualquier miembro de estas pandillas que intente ingresar al país será perseguido, detenido y procesado bajo las leyes antiterroristas de la República Dominicana. “No habrá tolerancia ni consideración alguna para quienes atenten contra la seguridad y la paz del pueblo dominicano”, afirmó el mandatario en su intervención ante la Asamblea Nacional.