El primer ministro de China, Li Qiang, advirtió este viernes ante la Asamblea General de la ONU que si se reinstaura la «ley de la selva», el mundo podría enfrentar un aumento en los conflictos y derramamiento de sangre.
Representando al presidente Xi Jinping, Li subrayó que la paz y el desarrollo son aspiraciones universales y que “si los débiles se ven dominados por los fuertes, la humanidad pagará un alto precio”. Además, exhortó a los países a enfrentar el acoso y la intimidación en lugar de permanecer en silencio por temor a los poderosos.
El funcionario chino indicó que actualmente el mundo atraviesa un periodo marcado por el resurgimiento del unilateralismo y la mentalidad de la guerra fría, lo que coloca a la comunidad internacional en una “encrucijada” crítica. Para Li, el respeto a la igualdad entre naciones y la práctica de un multilateralismo genuino son esenciales para proteger los derechos e intereses de todos.
Li Qiang también resaltó el compromiso de China con el diálogo y la resolución política de conflictos internacionales, mencionando casos como la guerra en Ucrania y el conflicto entre Palestina e Israel, en los que Pekín pretende mantener un rol constructivo. Reiteró que todas las naciones deben ver respetadas sus legítimas preocupaciones de seguridad, un principio que China ha invocado en diversas ocasiones.
En materia económica, Li lamentó el crecimiento del proteccionismo y abogó por la colaboración internacional para encontrar intereses comunes, impulsar la globalización y fomentar un desarrollo compartido. Señaló que China ha mantenido sus puertas abiertas al mundo, implementando políticas para un crecimiento interno de alta calidad que a la vez contribuya a la estabilidad económica global.
El primer ministro destacó la iniciativa china para la gobernanza global de la inteligencia artificial, diseñada para garantizar que los avances tecnológicos beneficien a la humanidad, y reiteró la importancia de centrar el desarrollo en las personas. En relación con el cambio climático, instó a la comunidad internacional a fortalecer la implementación del Acuerdo de París y a fomentar la cooperación en la economía verde.
Como detalle simbólico, Li anunció que llevó a la ONU muestras de suelo lunar recolectadas por la sonda Chang’e 6 en la cara oculta de la Luna, convirtiendo a China en el primer país en alunizar en esa zona.